Y no les pasa que cuando estamos molestos o resentidos con alguien, siempre tratamos de mostrarle a otros lo buenas personas que somos? Tratando de convencernos a nosotros mismos que somos lo suficientemente buenos, y que la persona que nos hizo causar aquel sentimiento es la que está mal. Pero al terminar el día todo ese gran esfuerzo por llevar aquel disfraz, solo nos deja la misma sensación de no estar bien. Sencillamente porque con la persona que nos causó aquel sentimiento sigue sin darnos la satisfacción que tratamos de encontrar al hacer ese acercamiento con otros. Y es que siempre va a hacer más fácil recordar día con día lo que aquella persona dijo o hizo en nuestra contra, porque fue así lo hizo en contra de ti, para lastimarte, para herirte, para alejarse de ti con su comportamiento inapropiado. Entonces pasarán los días esperando que aquella persona se disculpe porque tú no hiciste nada para recibir aquello, y tú eres bueno y no mereces ser tratado como tal. Pero que pasaría si cada día mejor recuerdas cual fue tu actitud acerca de aquella reacción recibida, porque mejor no te pones a pensar que cada acción tiene una reacción, y en vez de esperar que alguien más solucione lo que tú ocasionaste, tomas la iniciativa y análisis tu propio comportamiento, y así te darás cuenta que solo nosotros podemos determinar nuestras acciones, sensaciones, y sentimientos.

Aunque siempre vamos a creer que merecemos recibir antes de dar, porque somos merecedores porque siempre actuamos bien, pero no es así la verdad es que siempre tenemos que DAR, y solo así inconscientemente también recibimos, porque al perdonar ya recibes esa paz que solo TÚ sabes que estabas buscando ansiosamente. Y muchas veces cuando herimos a alguien decimos yo estoy tranquilo porque sé que no he hecho nada malo, estoy en paz, y si aquella persona que hirió se aleja aún más sin intención de aquel acercamiento pues la dejaré que siga su camino, porque no fuí yo la que ha causado esto.

Todo esto para llegar a la conclusión que siempre vamos a estar en desacuerdo con el comportamiento de otro, que nos vamos a molestar con lo que dijo, con lo que no dijo, con lo que hizo y con lo que dejó de hacer. Porque así es la vida eso es estar vivo señores, y si no aprendemos a vivir con esto no estamos viviendo. Quisiera citar lo siguiente que todos conocemos.

“no se ponga el sol sobre vuestro enojo

Y no quiero que vayas a pensar que yo jamás he hecho sentir mal a alguien, que esto ahora lo escribo por lo mismo que he me equivocado millones de veces, y aprender me ha costado un par de millones de veces más, pero he aprendido a través de todas las experiencias que he tenido, por eso ahora lo veo de este modo que sin importar quién causo aquella situación, somos nosotros los que tenemos que solucionarlo, porque soy yo antes que otros, y por eso ahora lo comparto.

Puede que también te guste...

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *