A M I G O S

Agradezco infinitamente al universo y a la vida por permitirme estar aquí, hoy y ahora.

Por poder coincidir en este mundo tan grande, dónde podemos estar espalda con espalda con alguien más y aún así no saber que la magia nos puede alcanzar.

Pero cuando la conspiración divina lo permite y une a dos almas que sin planearlo, en el espacio ya se habían conocido, solo esperaba que ambas se reconozcan cara a cara, para identificarse y jamás soltarse.

Somos generadores de emociones fuertes, débiles, a largo y corto plazo, pero cuando el corazón encuentra lo que había buscado en silencio en lo más profundo, es cuando se empieza a disfrutar lo que tanto se había esperado.

No necesita de cultura, edad, color de piel, números en el banco, contextura, idioma, su comunicación es el amor, su identidad es la predisposición, el estar presente cuando no quieres estar ni contigo, muchas veces nos peleamos y otras, ni hablamos, por darle importancia al muy conocido dicho “una amistad sincera es alejarse y saber que esa persona sigue allí”. Que en lo absoluto no es real, porque el amor en sus formas que sea expresado debe ser constante y a diario, si tienes hambre comes, si tienes sed bebes, si tienes calor te bañas… etc.

Por eso creo firmemente que el que ha de querer amigos ha de mostrarse amigo, pero no todos estamos dispuestos a pagar el precio, porque todo tiene un precio, y para eso necesitamos, tiempo, espacio y compromiso de nuestra parte.

He tenido la alegría de encontrarme con muy buenas personas que en su momento fueron reconfortantes para mi, gracias por su tiempo, cariño, predisposición que algunos se permitieron mostrarme, lamento que de mi parte esperaron mucho, y se fueron con una que otra decepción.

Y es que como lo dije antes el que ha de querer amigos tiene que pagar el precio, yo en más de una ocasión pague el precio y no pedí vuelto, sin embargo cuando estuve solo, y más necesité me soltaron, y después no supe volver.

Pero también fallé, solté y cuando necesitaron que la luz del faro esté encendida yo simplemente estaba dormida.

Y fue allí cuando entendí que esto es un bumerán la vida, las personas, que por más que nos esforcemos en hacer las cosas bien, siempre en algo estamos fallando, y por muy simple que parezca el echo de pensar en que si yo le importo a alguien es esa persona que debe buscarme, o si no me busca es porque hoy sencillamente está hormonal, anda con el genio revirado, o esa persona es así cuando quiere me da su atención. Y si tan solo nos detuviésemos a pensar y examinar detenidamente nuestra conducta, en cómo hemos actuado para que estemos así en este determinado momento, porqué la señal se fue debilitando y la conexión empezó a fallar, pero es más fácil suponer y sacar nuestras propias conclusiones que al final del día son la respuesta que necesitas escuchar.

Quizás si entendiéramos el valor y la importancia que requiere esta palabra A M I S T A D, todo sería distinto, valoraríamos más a esa persona, que en su momento llegó a nuestra vida a sanarnos, rescatarnos y que supo estar. Dejaríamos de creer que la sonrisa en nuestra cara es más que un gesto de hipocresía, que necesitamos dar para recibir, lo que anhelamos.

Dichosos y afortunados todos aquellos que pueden cerrar sus ojos en este momento y traer a su mente la imagen de esa persona a la que consideran amigo.

Pero a los que aún siguen en la búsqueda, o más bien en la lista de espera en este mágico universo, y hasta que eso pase debes empezar por disfrutar tanto del mejor amigo, fiel e inigualable mi dulce Jesús, después de él, sigo yo aunque es algo egocéntrico seguro pensaras el solo estar conmigo, pues me he acostumbrado a invitarme un helado, reírnos de esas pláticas interminables, de pelearnos una, y diez mil veces más reconciliarnos, debemos empezar por nosotros si queremos que alguien más nos aprecie.

No cometas el error de pensar que no eres suficiente para alguien más, o que no mereces tener una amistad en tu vida, solo debe ser que aún nos falta tener más luz, para que nos alcance y así poder iluminar la vida de alguien más. Porque lo bueno que cada persona posee eso jamás se reemplaza. Y aunque cuando te rompen, o consideras que estás roto solo piensas que necesitas a esa persona que te hizo creer que iba a estar, para volver al exterior.

Mientras que otros sencillamente recurrimos al método de la majestuosa Águila, alejarse y curarse sola, para no contaminar a nadie más.

Hasta eso debes saber que estoy trabajando en eso, para que cuando llegues podamos merecernos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *